EL PROPOSITO DEL TESTIMONIO

EL PROPOSITO DEL TESTIMONIO

Salmo 119:46

Hemos aprendido que el testimonio es su legado, una declaración audaz de los hechos poderosos de Dios. También vimos que avergonzarse o no testificar detiene el fluir o la multiplicación de las bendiciones de Dios, porque el Espíritu de Dios se mueve constantemente para producir testimo­nios frescos de sanidad física, mental y emocio­nal; de liberación, restauración familiar, pago de deudas, transformación del corazón y aceleración sobrenatural en todas las áreas. Hoy recibiremos revelación del propósito de declarar nuestro tes­timonio.

¿Cuáles son los propósitos de declarar las co­sas que Dios ha hecho?

 

  • Revelaría naturaleza, el carácter y el corazón de Dios. Esto significa saber que somos salvos y vernos espiritualmente libres, físicamente sanos, económicamente estables, libres del temor y llenos de amor. Cuando entendemos que todo esto viene de Dios y testificamos de Su grandeza, otros, también van a poder experi­mentar, personalmente, el amor, la naturaleza, el carácter y el corazón de Dios. Jesús dijo en Juan 10:25:”….las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí’.
  • Respaldar el evangelio con evidencias so­brenaturales. Predicar el evangelio del Rei­no es una forma de dar testimonio de Su gran amor .por nosotros. Mateo 24:14 dice: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones…” La prédica del evangelio debe ir acompañada por demostraciones sobrenaturales: milagros, sanidades, restauraciones, liberación y más. Donde no hay evidencia de lo que se predica, solo hay teología o teoría abstracta. Un aviva­miento no se puede sostener sin testimonios que verifiquen la veracidad de la Palabra que se predica.
  • Vencer al diablo. Nuestro testimonio demues­tra que Dios es un gigante al lado del insig­nificante diablo que está bajo Sus pies y los nuestros. Derrotamos al diablo cuando com­partimos los milagros de finanzas, de salud, de restauración o de cualquier otra bendición que hemos recibido de Dios.
  • Desatar la misma unción del momento en que tomó lugar. Hay unción en el instante que un milagro se desata. Igualmente, cuando testi­ficamos, esa misma unción que fluía en ese en­tonces, se desata creando la atmósfera para que Dios bendiga a los que escuchan el testimonio.
  • Desatar el espíritu de profecía. Apocalipsis 19:10 dice que el testimonio de Jesús es el es­píritu de la profecía. ¿Cuál es el testimonio de Jesús? Su muerte en la cruz sobre la cual llevó nuestros pecados, Su resurrección al tercer día, Su victoria sobre la muerte e infierno y que vive para siempre siendo el mismo ayer, hoy y por siempre.

La profecía confirma situaciones del pasado y pre­sente de una persona o nación; también declara el futuro, trayendo la perspectiva de Dios a las cir­cunstancias imposibles del hombre olas naciones. La profecía es la forma como Jesús invade nuestro pasado, presente y futuro. Por eso, testificar desa­ta el poder de Su resurrección, Su victoria sobre la muerte, la enfermedad y el diablo.

 

¿Se siente conforme con lo que ha visto o quie­re más? Si se siente inconforme y quiere más, ore conmigo: “Padre celestial, como tu hijo y en el nombre de Jesús, por fe hoy recibo una imparti­ción de milagros y señales. Deseo ser de bendición para bendecir a otros. Usa todo mi ser para sanar a los enfermos, echar fuera demonios, profetizar y testificar sobre todo lo que has hecho en y a través de mí, Gracias Señor, Nunca me avergonzaré de hablar de Tus milagros y maravillas.

arrow